En 1885, con 22 años, se traslada a Italia, viviendo en Roma y alternando
su estancia con la pequeña ciudad de Asís, entrando en contacto
con el arte italiano con sus estudios del desnudo del cuerpo. También,
por la proximidad y amparado por la beca obtenida, se pudo trasladar a París
ciudad artística que influye en el concepto social de su tiempo.
En 1887, y como trabajo final de su pensionado, presenta la obra "El
Padre Jofré protegiendo a un loco" y, "El entierro de
Cristo", que pasa a la Exposición Nacional de Madrid. Se traslada
a la ciudad de Asís donde reside José Benlliure, buen amigo
y conocedor de Sorolla, y es cuando, empieza a hacer escenas de ambientes propios
valencianos, bajo influencia de Benlliure, iniciándose en el costumbrismo.